Sara Santano (Carmen Machi) es una inspectora de Hacienda que recibe el encargo de un superior para cubrir el expediente de una popular cantante de música latina llamada Celeste (Andrea Bayardo).
La trama gira en torno a la obsesión de la funcionaria
viuda y a punto de jubilarse por demostrar que la mexicana ha estado más de 183
días durante el último año natural en España (es decir, 184 días o más
certificados), lo que equivaldría a su residencia fiscal, según el artículo 9
de la Ley del IRPF.
Para ello utiliza todo tipo de estrategias habidas y por
haber para intentar enlazar varios indicios que constituyan una prueba
definitiva de un presunto delito fiscal.
En la serie, la celebrity acumula una presunta deuda con el fisco
cercana a los veinticinco millones de euros.
La Constitución de 1978 refleja los cimientos del
sistema tributario español en su artículo 31. En él “todos”, es decir, los
residentes (personas físicas que permanezcan en España más de 183 días) están
obligados a tributar y contribuir con la administración; ya sea estatal,
autonómica, foral o local (esto último se tipifica en legislación de
desarrollo).
Actualmente, en España, la vía penal con la AEAT se abre
por el presunto delito de 120.000 € por cada tributo y ejercicio fiscal. Es
decir, a partir de esa cantidad económica deja de ser una infracción
administrativa y pasa a ser un delito.
En el Código Penal de nuestro país, el delito fiscal se
regula en el Título XVI De los delitos
contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social (arts. 305 y 305
bis del Código Penal): el tipo básico consiste en la pena de prisión de uno a
cinco años y multa del tanto al séxtuplo de la citada cuantía, salvo que la
persona investigada hubiere regularizado su situación tributaria (art. 305.1
CP).
Los supuestos de regularización extraordinaria para
evitar la responsabilidad penal están tipificados en el punto 4 del 305. Si
antes de que la Agencia Tributaria o la justicia inicien actuaciones contra el
contribuyente, este paga la deuda no tendría consecuencias penales. Si se hace
con retraso y el juez lo considera, puede constituir un atenuante.
La producción audiovisual muestra de una forma
caricaturesca las dos caras del procedimiento tributario: a una administración
que defiende con celo la legislación tributaria y a la parte del contribuyente,
incluido su asesoramiento legal, capaz de hacer cualquier cosa por defender su
patrimonio. Se muestra a un exfuncionario que ahora se dedica a ayudar a eludir
impuestos.
En la serie también se dejan en evidencia las características de los
paraísos fiscales (territorios con baja o nula tributación). Concretamente se
habla de Panamá, Miami, Granada o Islas Vírgenes. En aquellos lugares, según la
trama, la firma de un notario, por ejemplo, es mucho más fácil de conseguir que
en una jurisdicción fiscal cooperativa.
Para concluir, y por si no lo sabía el lector, Celeste está basada en el caso
Shakira. En la realidad, la cantante colombiana acabó ganando a Hacienda por
una sentencia de la Audiencia Nacional en 2026 que anula la resolución del
contencioso-administrativo de la AEAT por supuesto fraude fiscal. Pero no
quiero desvelar el final de la trama, para ello invito al lector a que la
visione en Movistar +.
Juan Jesús Hernández González, estudiante de Derecho y administración de Divulgo Derecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario